El elemento germánico puede considerarse hoy como totalmente borrado de Rusia. El judío ha ocupado su lugar. Es tan imposible para el ruso sacudirse el yugo judío con sus propias fuerzas, como para el judío mantener el control del vasto imperio por mucho tiempo. Su carácter no es el de un organizador, sino el de una levadura descompuesta. El inmenso Imperio colapsará un día.
Ya en 1920-1921, diversos sectores se pusieron en contacto con el Partido para intentar ponerlo en relación con los movimientos de liberación de otros países. Esto iba en la línea de la muy publicitada «Asociación de las Naciones Oprimidas». Consistían principalmente en representantes de ciertos Estados balcánicos, así como algunos de Egipto y de la India, que me dieron la impresión de ser unos charlatanes entrometidos, sin respaldo alguno. Pero había bastantes alemanes, especialmente entre los nacionalistas, que se dejaban embaucar por aquellos orientales parlanchines e imaginaban que cualquier estudiante indio o egipcio que pasaba por allí era