Codal
nydus/Mein KampfPublic
Page 66 of 341
Table of Contents

Adquisición territorial frente a una política de comercio colonial

Ni siquiera Inglaterra constituye una prueba en contrario, pues somos muy dados a olvidar la verdadera naturaleza del mundo anglosajón en su relación con el Imperio Británico. Tan solo por su comunidad de lengua y Kultur con la Unión Americana, Inglaterra no puede ser comparada con ningún otro Estado de Europa.

Por consiguiente, la única esperanza que tenía Alemania de llevar a cabo una política territorial sensata radicaba en la adquisición de nuevas tierras en la propia Europa.

Las colonias resultan inútiles para tal propósito si parecen inadecuadas para el asentamiento de europeos en gran número. En el siglo XIX, sin embargo, ya no era posible adquirir semejante territorio para la colonización mediante métodos pacíficos.

Una política colonizadora de esa índole solo podía realizarse por medio de una dura lucha, la cual sería mucho más adecuada con el fin de ganar territorio en el continente cercano que para tierras fuera de Europa.

Para semejante política solo había un aliado posible en Europa: la Gran Bretaña. La Gran Bretaña era la única potencia capaz de protegernos la retaguardia, en caso de que emprendiéramos una nueva expansión germánica (Germanenzug). Habríamos tenido tanto derecho a ello como nuestros antepasados.

Ningún sacrificio habría sido demasiado grande para conseguir la alianza de Inglaterra. Habría significado la renuncia a las colonias y a la importancia en el mar, y la abstención de interferir en la industria británica mediante nuestra competencia.

Hubo un momento en que la Gran Bretaña nos habría dejado hablarle en este sentido; pues comprendía muy bien que, debido al aumento de su población, Alemania tendría que buscar alguna solución y encontrarla ya fuera en Europa con la ayuda de la Gran Bretaña, o en otra parte del mundo sin ella.

66