Por lo tanto, mediante escritura con fecha del 7 de marzo de 1589, bajo el nombre de Sir Walter Raleigh, Gobernador Principal de Assamacomoc (probablemente Acomac), alias Wingadacoia, alias Virginia, concedió a Thomas Smith y a otros, en consideración a arriesgar ciertas sumas de dinero, libertad de comercio en su nuevo país, libres de todos los aranceles e impuestos durante siete años, a excepción de la quinta parte del oro y la plata en bruto que se obtuvieran; y estipuló con ellos, y con los demás asistentes que entonces se encontraban en Virginia, que confirmaría la escritura de incorporación que había otorgado en 1587, con todas las prerrogativas, jurisdicciones, regalías y privilegios que le había concedido la Reina. Sir Walter, en diferentes ocasiones, envió otros cinco aventureros a este lugar, el último de los cuales fue en 1602:
pues en 1603 fue condenado por traición y recluido en estricta prisión, lo que puso fin a sus desvelos por su infantil colonia.
Cuál fue la suerte particular de los colonos que antes había enviado y asentado, jamás se ha sabido: si fueron asesinados o si se incorporaron a los salvajes.
Unos caballeros y comerciantes, supo- niendo que por el proceso y condena de sir Walter Raleigh la concesión otorgada a este había caducado, sin indagar con demasiado cuidado si la sentencia de un tribunal inglés podía afectar a tierras que no estaban dentro de la jurisdicción de dicho tribunal, solicitaron al rey Jacobo una nueva concesión de Virginia para ellos. En consecuencia, este otorgó una concesión a sir Thomas Gates y a otros con fecha de 9 de marzo de 1607, en virtud de la cual, en ese mismo año, se estableció un asentamiento en James- town que se mantuvo desde entonces. De esta concesión, sin embargo, no es necesario ocuparse en detalle, ya que fue reemplazada por unas letras patentes del mismo rey, fechadas el 23 de mayo de 1609, a