Herefy, thus circumfcribed, being an offence at the common law, our aft of affembly of Oftober, I777> c. 17. gives cognizance of it to the general court, by declaring, that the jurifdiftion of that court ihall be general in all matters at the common law. The execution is by the writ De Jmretico comhurendo.
Por nuestra propia ley de la asamblea de 1705, c. 30, si una persona criada en la religión cristiana niega la existencia de Dios o la Trinidad, o afirma que hay más de un dios, o niega que la religión cristiana sea verdadera, o que las Escrituras sean de autoridad divina, es castigable en su primera falta con la incapacidad para ocupar cualquier cargo o empleo eclesiástico, civil o militar; en la segunda, con la incapacidad para demandar, para recibir cualquier donación o legado, para ser tutor, albacea o administrador, y con tres años de prisión sin fianza.
Como el derecho de un padre a la custodia de sus propios hijos se fundamenta legalmente en su derecho de tutela, al ser este suprimido, pueden por consiguiente ser separados de él y puestos, por la autoridad de un tribunal, en manos más ortodoxas.
Esta es una vista sumaria de esa esclavitud religiosa, bajo la cual un pueblo ha estado dispuesto a permanecer, el cual ha prodigado sus vidas y fortunas para el establecimiento de su libertad civil.
El error no parece suficientemente erradicado, de que las operaciones de la mente, como [dice] Furneaux passim*.
well as the a6ls of the body, are fubjeft to the coercion of the laws. But our rulers can have no authority over such na- tural rights, only as we have submitted to them. The rights of conscience we never submitted, we could not submit. We are answerable for them to our God. The legitimate powers of government extend to such a6ls only as are injurious to others. But it does me no injury for my neighbour to say there are twenty gods, or no God. It neither picks my pocket nor breaks my leg. If