estuviera bien estructurado y establecido, ninguna ordenanza del consejo en Inglaterra obligaría a la colonia a menos que fuera ratificada en dicha asamblea general. El rey y la compañía se enemistaron y, mediante una mezcla de derecho y fuerza, esta última fue despojada de todos sus derechos, sin compensación alguna, tras haber gastado 100.000 libras en el establecimiento de la colonia, sin la menor ayuda por parte del gobierno.
El rey Jacobo suspendió sus poderes mediante pro- clamación del 15 de julio de 1624, y Carlos I.
tomó el gobierno en sus propias manos.
Ambas fes tenían sus partidarios en la colonia;
pero en verdad los pobladores de la colonia en general se consideraban poco concernidos en la disputa. Habiendo tres partes interesadas en estas diversas cartas; se pensaba que lo que pasara entre la primera y la segunda no podía afectar a la tercera.
Si el rey confiscaba los poderes de la compañía, estos simplemente pasaban a otras manos, sin aumento ni disminución, mientras que los derechos del pueblo permanecían tal como estaban. Pero no permanecieron así por mucho tiempo. Las partes septentrionales de su territorio fueron concedidas a los lores Baltimore y Fairfax;
the firft of thefe obtaining alfo the rights of feparate jurifdiftion and government. And in 1650 the parliament, confidering itfelf as ftanding in the place of their de- pofed king, and as having fucceeded to all his powers, without as well as within the realm, began to affume a right over the colonies, paffing an a6l for inhibiting their trade with foreign nations. This fucceffion to the exercife of kingly autho- rity gave the firft colour for parliamen- tary interference with the colonies, and produced that