zorro gris es, según el relato de Catesby||, poco diferente en tamaño y forma del zorro europeo. Supongo que se refiere al zorro rojo de Europa, como lo hace Kalm, cuando dice§, que en tamaño «no llegan del todo a nuestros zorro». Pues pasando a continuación al zorro rojo de América, dice «que son enteramente iguales a la especie europea», lo que demuestra que tenía en vista una sola especie europea, que era la roja. De modo que el resultado de su testimonio es que el Amri- XXIV. 162† XV. 42. ‡ I. 359. I. 43. 221. 251. II. 52. || II. 78. § I. 220.
[ 100 ] rican g'^ey fox is fomewhat lefs than the European red; which is equally true of the grey fox of Europe, as may be feen by comparing the meafures of the Count de BufFon and Monf. D'Aubenton^\ The white bear of America is as large as that of Europe. The bones of the mammoth which has been found in America, are as large as thofe found in the old worJd. It may be afked, why I infert the mammoth, as if it ftill exifted? I afk in return, why I ihould omit it, as if it did not exift?
Tal es la economía de la naturaleza, que no puede presentarse un solo ejemplo de que ella haya permitido que raza alguna de sus animales se extinga, de que haya formado eslabón alguno en su gran obra tan débil como para romperse. Para colmo, el testimonio tradicional de los indios, de que este animal aún existe en las partes septentrionales y occidentales de América, equivaldría a añadir la luz de una vela a la del sol del mediodía. Esas partes aún permanecen en su estado aborigen, inexploradas e inurbadas por nosotros, o por otros para nosotros. Bien puede > XXVII. 6s. XIV. 119. Harris, II. 387. EufFon. Quad. IX. i [ loi i existir allí ahora, como lo hacía antes allí donde hallamos sus huesos. Si es un animal carnívoro, como algunos anatomistas han conjeturado y los indios afirman, su temprano retiro puede explicarse por la