' J'aime autantune perfonne qui me releve d'une erreur, qu'une autre qui m'apprend une verite, parce qu'en efFet une erreur corrigee eft une verite'^. He feem.s to * Quad. IX. 138.
había pensado que el capibara que examinó primero no le faltaba mucho para su pleno crecimiento. \ II n'etoit pas encore tout-a-fait adulte\ Sin embargo, pesaba solo 46 libras, y descubrió después que estos animales, cuando están completamente crecidos, pesan 100 libras. Había supuesto, a partir del examen de un jaguar, que se decía tenía dos años, el cual pesaba solo 16 libras.
1 2 oz. that when he fliould have acquired his full growth, he would not be larger than a middle fized dog. But a fubfe- quent account]! raifes his weight to 2oolb.
Más información producirá, indudablemente, más correcciones. Lo extraño no es que quede aún algo en esta gran obra por corregir, sino que sea tan poco.
El resultado de esta perspectiva es, pues, que de 26 cuadrúpedos comunes a ambos países, se dice que 7 son más grandes en América, 7 de igual tamaño, y 12 no han sido suficientemente examinados. De modo que la primera tabla impugna el primer miembro de la aseveración de que, de los animales comunes a ambos países, los americanos son los más pequeños, et cela
XXV. 184. † Quad. IX. 132.
t XJX. 2. jl Quad. IX. 41.
fans aucune exception/ It fhows it not juft, in all the latitude in which its author has advanced it, and probably not to fuch a degree as to found a diftinftion between the two countries.
Pasando a la segunda tabla, que ordena los animales hallados en uno solo de los dos países, el Sr. de Buffon observa que el tapir, el elefante de