incentivo, se le dijo que obtendrían un gran botín y, además, que los indios serían emborrachados por Baker y que la expedición entrañaría poco peligro. El deponente se negó a tener participación alguna en la matanza de gente inofensiva. Su compañero, King, fue con Great-house, junto con varios otros, algunos de los cuales habían sido reunidos a una distancia considerable bajo la idea de que la familia de Joshua Baker corría peligro por parte de los indios, ya que la guerra entre Cresap y ellos ya había comenzado;
que Edward King, así como otros del grupo, no ocultaron al declarante las más mínimas circunstancias de este asunto; le informaron que Greathouse, ocultando a su gente, fue a los campamentos indígenas y contó su número, y halló que eran un grupo demasiado numeroso para atacarlo con su fuerza; que luego le pidió a Joshua Baker que, cuando alguno de ellos fuera a su casa (a lo cual estaban acostumbrados), les diera todo el ron que pudieran beber, y que le avisara cuando estuvieran en condiciones adecuadas, y que entonces caería sobre ellos; que, en consecuencia, encontraron a varios hombres y mujeres en la casa de Baker; que una de estas mujeres le había advertido a Greathouse, cuando estuvo en el campamento indígena, que era mejor que volviera a casa, ya que los hombres indígenas estaban bebiendo, y que, habiendo oído hablar del ataque de Cresap a sus parientes río abajo, estaban enojados, y, de manera amistosa, le dijeron que se fuera a casa. Greathouse, con su grupo, cayó sobre ellos y mató a todos excepto a una niña pequeña, a la que el declarante vio con el grupo después de la matanza; que los indígenas en el campamento, al oír los disparos, armaron dos canoas, suponiendo que sus amigos en lo de Baker estaban siendo atacados, según se supuso: el grupo bajo el mando de Greathouse impidió su desembarco con un fuego bien dirigido, que hizo blanco en las canoas; que Edward King le mostró al declarante uno de los scalps [cueros cabelludos].—El declarante afirma además que los asentamientos cerca del río se desbandaron, y él, el declarante, se dirigió inmediatamente