y librar una guerra implacable contra aquello que destruiría nuestra actual forma constitucional de gobierno.
¿Quién puede hacer oídos sordos a la llamada?
En nuestra heroica labor nos ayudarán millones de ciudadanos patriotas cuya devoción a su patria ya los ha congregado en defensa de las Barras y las Estrellas. Todo lo que debemos hacer, para avivar hasta convertirlo en llama el fuego del patriotismo que ya arde en sus corazones, es despertarlos a una plena comprensión de los peligros que amenazan la existencia misma de nuestra nación.
Ahora es el momento de actuar, antes de que oigamos el grito de «¡Demasiado tarde!». La gran arma debe ser la educación y aquellos a quienes hay que ilustrar sobre los males del socialismo no son meramente los eruditos, profesores y maestros, sino las grandes masas del pueblo.
Si deseamos transmitir al pueblo estadounidense una clara conciencia de la calamidad amenazante, nosotros mismos no solo debemos estar provistos a fondo del conocimiento de las enseñanzas socialistas y de sus fatales consecuencias, sino que también debemos ser capaces de refutar los argumentos seductores y engañosos de los revolucionarios.
Debemos adquirir un conocimiento profundo del socialismo. Pero para lograrlo, sobra decir que debemos leer y estudiar detenidamente las excelentes y muy actualizadas obras antisocialistas que se pueden conseguir a un precio moderado o encontrar fácilmente en las bibliotecas públicas.
Entre los mejores libros anti-socialistas en lengua inglesa puede mencionarse "Socialism, the Nation of Fatherless Children" (El socialismo, la nación de niños sin padre), editado por Goldstein y Avery. Este libro, cuyos autores fueron en su día socialistas, contiene cientos de citas muy fuertes y útiles, y es de altísima utilidad para todo estudioso