Que el Partido Socialista de ningún modo repudió a los I. W. W., sino que por el contrario seguía en los términos más amistosos con este después de la Convención de 1912, es evidente por varios hechos. "The Call", del 17 de mayo de 1912, afirma que la Convención se decidió por la neutralidad en los asuntos de los sindicatos.
En el "Appeal to Reason" del 25 de mayo de 1912, leemos:
"Así que, tras largas semanas de discusión en la prensa, tras días de aprehensiones y escaramuzas por conseguir ventajas, el comité de la organización obrera presentó un informe unánime que, tras unos pocos discursos, todos expresando el espíritu de solidaridad, fue aprobado sin un solo voto en contra. Fue una resolución de compromiso. Cada bando se declara completamente satisfecho con ella. Cada uno declara que expresa sus sentimientos."
William D. Haywood, quien quizás más que ninguna otra persona llevaba los intereses de los I. W. W. en el corazón, declaró, según "The Call", del 17 de mayo de 1912, que con la adopción de esta declaración relativa a la neutralidad del partido hacia los dos sindicatos obreros rivales, sentía que podía dirigirse a los 8.000.000 de trabajadores de la nación y llevarles el mensaje del socialismo.
«Este —continúa— es el mayor paso que ha dado hasta ahora el Partido Socialista».
Aunque Haywood fue apartado temporalmente del Comité Ejecutivo Nacional del partido, acusado de favorecer la acción directa en lugar de la acción política, nunca fue expulsado del partido —el cual, sin embargo, tanto presumía de la cláusula constitucional aprobada en la Convención Nacional de 1912 que exigía que cualquier miembro que se oponga a la acción política, o defienda el crimen, el sabotaje u otros métodos de violencia como arma de la clase trabajadora para ayudar en su emancipación, sea expulsado como miembro del partido—.