Jack London, un socialista ampliamente conocido en los Estados Unidos y en Inglaterra como novelista, nos proporciona excelentes razones para creer que el Partido Socialista Internacional aprueba la violencia y el asesinato, reafirmando con ello su lealtad a los bajos principios de la Comuna de Francia. Escribiendo en la «International Socialist Review» de agosto de 1909, Jack London hizo el siguiente comentario sobre el progreso del socialismo en Rusia:
"Nuestros camaradas en Rusia han formado lo que llaman «LA ORGANIZACIÓN DE COMBATE». Esta ORGANIZACIÓN DE COMBATE acusó, juzgó, declaró culpable y condenó a muerte a cierto Sipiaguin, ministro del Interior. El 2 de abril, fue baleado y muerto en el Palacio Mariinsky. Dos años más tarde, la ORGANIZACIÓN DE COMBATE condenó a muerte y ejecutó a otro ministro del Interior, Von Plehve. Habiéndolo hecho, emitió un documento, fechado el 29 de julio de 1904, en el que exponía los cargos de su acusación contra Von Plehve y su responsabilidad en el asesinato. Ahora bien, y al grano, este documento fue enviado a los socialistas del mundo, y por ellos publicado en todas partes en revistas y periódicos. La cuestión no es que los socialistas del mundo no tuvieran miedo de hacerlo, sino que lo hicieron de manera rutinaria, dando publicidad a lo que podría llamarse un documento oficial del Movimiento Revolucionario Internacional".
August Bebel en «Unsere Ziele», página 44, expresa sus sentimientos sobre el tema de la violencia con tanta franqueza como Jack London. > «No debemos estremecernos —nos dice— ante la idea del posible empleo de la violencia; no debemos lanzar un grito de alarma ante la supresión de los derechos existentes,