del cual se cita un fragmento a continuación:
"Cuautla, México, 23 de abril.—La muerte de Emiliano Zapata elimina al destructor más despiadado de México y al enemigo implacable de la regeneración pacífica. «Ahora, sobre los escombros de su imperio, donde el jefe rebelde se burlaba de la civilización y jugaba su gran broma a 100 000 trabajadores confiados, el general Pablo González está colocando cimientos firmes para la libertad y el progreso. «Aquí, en el rincón más rico del mundo en cuanto a jardines, donde la humanidad explotada ha sido mantenida en la mayor pobreza y donde Zapata "dio" la tierra a sus seguidores semisalvajes solo para confiscar todas las cosechas, aquí el peón está, por primera vez en siglos, disfrutando de los frutos de su trabajo y apoyando al gobierno en lugar de odiarlo».
Al día siguiente, el 25 de abril