"Sr. Felix F. Palavinci, "Gerente de El Universal, "Ciudad de México, D. F., México: "Señor: Se cree generalmente que usted inspiró el reciente acto del departamento de salud de esta ciudad al haber confiscado ejemplares de una traducción al español del famoso libro de ... sobre cómo practicar el control de la natalidad, y al haberme condenado a la penitenciaría cuando me negué a pagar una multa de 500 dólares por publicar dicha traducción, cuya penalización, indignante y maliciosa, fue revocada por orden del secretario de Estado de México, Manuel Aguirre Berlanga. "Es difícil creer que un hombre de su inteligencia e ideas supuestamente progresistas fuera culpable de un acto tan despreciable. Sin embargo, los hechos son los hechos y los hechos dejan poco margen para la duda de que usted fue en gran medida, si no casi por completo, el responsable. La serie persistente de artículos virulentos y abusivos publicados por su periódico, El Universal, en contra del control de la natalidad y en contra de mí personalmente, constituye una prueba convincente de su interés en impedir que la información anticonceptiva sea difundida entre el pueblo mexicano...".
En el mismo número de la revista socialista mexicana de Gale aparece un artículo titulado «Primer Congreso del Partido Socialista Nacional de México». Hablando del programa del partido que se iba a adoptar,