"La época revolucionaria exige que el proletariado emplee métodos de lucha tales que concentren toda su energía, es decir, el método de acción de masas, y conduzcan a su consecuencia lógica: el choque directo con la máquina del Estado capitalista en un combate abierto. Todos los demás métodos, por ejemplo, el uso revolucionario del parlamentarismo burgués, tendrán en la revolución un valor meramente subordinado."
Por consiguiente, es muy significativo que el Partido Socialista de América se comprometiera definitivamente con estas tácticas en el manifiesto que aprobó en la Convención de Emergencia de Chicago el 4 de septiembre de 1919. Tal como aparece en el "Call" del 5 de septiembre de 1919, el manifiesto del Partido Socialista de los Estados Unidos dice al respecto: