Un editorial en el mismo número sobre el «Gobierno soviético en los EE. UU.» dice:
"Los periódicos nos han informado de que la policía y el servicio secreto han descubierto un complot gigantesco entre los socialistas de este país para reunir a todos los elementos radicales con vistas a instaurar un gobierno soviético en este país... No negamos que esta agitación sea útil, pues incita a la gente a la reflexión y estimula la controversia..., pero una vez dicho esto, habremos dicho todo lo bueno que cabe decir al respecto... «Los rusos hicieron su revolución no porque tuvieran sóviets, sino porque el pueblo así lo quiso... La I. W. W. tiene, al menos sobre el papel, una institución equivalente al sóviet, a saber, el Consejo Industrial de Distrito..., un órgano representativo local de los diversos sindicatos industriales de cada localidad. Hasta ahora, carece de toda importancia práctica porque no somos lo suficientemente numerosos, pero siempre que se produzca un cambio radical en este país, el cambio tendrá que realizarse a través de estos consejos a nivel local. Ellos asumirán las funciones que asumieron los sóviets en Rusia».