México, en nuestra frontera sur, ha incorporado el «sindicalismo industrial» a su movimiento socialista. En la convención del Partido Socialista en el otoño de 1919, una parte de la organización se escindió y se reorganizó como el Partido Comunista.
Aparte de los muchos millones de socialistas en los países ya mencionados, los marxistas están bien organizados y avanzan a grandes pasos en Serbia, Dinamarca, Grecia, Suiza, los Estados balcánicos, Australia, Nueva Zelanda e incluso en Sudáfrica y en los lejanos Japón y China.