Octavo, el pueblo llano tiene casi tanto frío como hambre. En el cable publicado en el «World» del 27 de febrero de 1920, Eyre dice:
El combustible es algo menos escaso que hace dos meses. La falta de calefacción, sin embargo, está ayudando a que la escasez de alimentos aumente la tasa de mortalidad, que probablemente alcance el 30 por ciento en Moscú antes de la primavera.
En noveno lugar, la enfermedad campa por sus respetos en la tierra, de la mano del frío y de la hambruna. El artículo recién citado contiene lo siguiente de Eyre:
La enfermedad hace estragos, y la epidemia de tifus en Siberia, donde Kolchak dejó decenas de miles de víctimas a su paso en su retirada, se propaga rápidamente hacia el oeste. Debido a la falta de materiales médicos, la epidemia solo puede combatirse mediante cuarentena.
En décimo lugar, el "trabajo" en Rusia, la verdadera "clase trabajadora", es reclutado, esclavizado bajo disciplina militar y "explotado" bajo un increíble sistema de tribunales marciales militares —una degradación de los trabajadores por parte de los tiranos socialistas de Rusia con la que ninguna forma de "capitalismo" moderno ha soñado desde que se abolió la esclavitud humana—. Sobre este tema, Eyre dice, en el "World" del 27 de febrero de 1920: