Esto es lo bueno de verdad, oculto en una lengua extranjera, con lo que la pandilla de Hillquit envenena el East Side de la ciudad de Nueva York, mientras los líderes de la pandilla le mienten al pueblo estadounidense.
Sin embargo, si el verdadero plan no es darnos el socialismo mediante una «evolución pacífica», sino imponérnoslo por medio de «una revolución y una dictadura de clase», ¿cuál es el verdadero objetivo de la «acción política» llevada a cabo mientras tanto por estos hipócritas? Una vez más, el libro en yidis nos muestra la auténtica realidad:
"Mientras el Estado sea... un instrumento en manos de la burguesía en la lucha contra el proletariado,... ¿por qué los socialistas buscan enviar a sus representantes allí? ¿Dónde encajan los socialistas en el Estado? ¿Qué pueden hacer allí? «Los socialistas buscan entrar en el gobierno por dos razones: primero, para estar más cerca de las puertas de las cámaras, donde se sienta la dictadura, y segundo, para obstaculizar la labor dictatorial de cualquier manera posible. La primera razón es la más importante. Estar sentados en el Parlamento o en el Congreso, estar dentro de las filas del gobierno, brinda a los socialistas la oportunidad de descubrir los planes, la estrategia del Estado. Y al saber esto, pueden llevar a cabo la propaganda de mejor manera»."
Si esto no es alta traición —miserabilidad que utiliza los métodos de «partido político» a la vez como máscara y como cachiporra para destruir el Estado—, ¿qué es?
Hombre prevenido vale por dos. Se han aportado pruebas abundantes en este capítulo para demostrar que existe una conspiración a escala nacional para destruir nuestro gobierno e instituciones y reemplazar la bandera de las barras y las estrellas por la bandera roja.