elemento de esta organización desarrolló un fuerte poder de resistencia, tan solo para sucumbir al final.
La historia de esta lucha se relata en los capítulos III a V de esta obra, donde vemos al Imán de Moscú arrastrar a una sección con tanta mayor rapidez que el resto de lo que se movía, que el Partido Socialista primero se estiró en dos alas, la Izquierda y la Derecha, y luego estalló en tres partes, el Partido Laborista Comunista, el Partido Comunista de América y aquel que todavía se llama a sí mismo Partido Socialista de América.