# ALISTANDO RECLUTAS PARA LA CONSPIRACIÓN
El éxito o el fracaso del movimiento marxista dependerá, en gran medida, de la capacidad de los revolucionarios para hacerse con el control de las escuelas, colegios y universidades de Estados Unidos. Que llevan mucho tiempo activos en la difusión de sus perniciosas doctrinas entre los jóvenes es evidente para todos los que siguen de cerca las actividades socialistas.
En nuestro país existen las llamadas escuelas dominicales socialistas.
Los propios revolucionarios nos dicen que la meta y el propósito de estas escuelas es la labor destructiva de derribar las viejas ideas supersticiosas del patriotismo territorial, y que tales escuelas deben fundarse en tantos lugares como sea posible, para contrarrestar las influencias de las iglesias, sinagogas y escuelas públicas.
La página 68 de las "Actas del Congreso Nacional del Partido Socialista de 1910" indica claramente la importancia excepcional que los marxistas conceden a la formación de la juventud: