El anterior despacho fue publicado en la edición del 26 de abril de 1919 de «The New York Times».
El 28 de abril de 1919, se hizo al respecto el siguiente comentario muy atinado, el cual apareció en la página editorial del «New York Times»:
"Como explica alguien a quien un periódico de Milán califica de «estadista bolchevique», el matrimonio tal como lo regulan el gran y bondadoso Lenin no es en absoluto la cosa espantosa descrita recientemente por los mendaces enemigos de su paraíso socialista. Tal como lo pintan sus amigos, no se ha hecho nada peor que ejercer una suave presión sobre los solteros en edad de casarse con el fin de que cumplan con su deber hacia el Estado bolchevique y le proporcionen cuanto antes nuevos hijos e hijas que ocupen el lugar de los recientemente «eliminados» por un terrorismo benevolente. El solterón y la solterona han de considerarse «irregulares», condiciones que deben explicarse por escrito ante las autoridades competentes. Para los bien dispuestas se ofrece una sencilla ceremonia de matrimonio civil; así como una sencilla ceremonia de divorcio en caso de que la unión resulte tediosa. Y eso es todo lo que hay en el sistema matrimonial bolchevique, dice el estadista. Pero uno advierte que no revela qué se hace con aquellos que no logran encontrar parejas agradables en los seis meses concedidos tras la notificación para hacer una elección. Aparentemente es entonces cuando interviene la llamada nacionalización de las mujeres, y el estadista olvidó decir una sola palabra sobre la única peculiaridad del sistema que ha suscitado críticas serias".
Al referirse al bolchevismo, el Sr. Eber Cole Byam, en el número del 26 de abril de 1919 de la revista «America», dice muy acertadamente: