"The Call", en su número del Primero de Mayo de 1919, publicó un artículo sobre las tácticas revolucionarias actuales de los socialistas:
"La revolución mundial, soñada como algo de un futuro lejano, se ha convertido en una realidad viva, que surge de las tumbas de los millones de asesinados y de la miseria y el sufrimiento de los millones de supervivientes. Ha tomado forma, avanza a golpes, sostenida por la desesperación de las masas y el brillante ejemplo de los mártires. Su expansión es irreprimible. Los puentes han sido quemados a espaldas de la vieja sociedad capitalista y su camino está cortado para siempre. La sociedad capitalista está en bancarrota y la única salvación de la humanidad radica en el levantamiento de las masas, en la victoria de la revolución socialista, en las fuerzas renovadoras del socialismo. "La guerra mundial que está ahora a punto de cerrarse oficialmente se ha deslizado hacia una condición que no es ni guerra ni paz. Sin embargo, a la guerra de las naciones le ha seguido la guerra de las clases. La lucha de clases ya no se libra mediante resoluciones y manifestaciones. Amenazante, marcha por las calles de las grandes ciudades por la vida o la muerte".