en Moscú. La fraseología de este ambiguo comunicado se presenta a continuación:
"Reconoce la necesidad de reorganizar la Internacional Socialista sobre bases más armónicas y radicales. El Partido Socialista de los Estados Unidos no está comprometido con la Conferencia de Berna, la cual se ha mostrado retrógrada en muchos puntos vitales, y totalmente desprovista de fuerza creadora. Debido al aislamiento de Rusia, y a los malentendidos derivados del mismo, tampoco está afiliado al Congreso Comunista de Moscú".
Esta postura incómoda se explica por el hecho de que el Partido Socialista estadounidense, bajo la dirección proalemana de Morris Hillquit, de Nueva York, y Victor L. Berger, de Milwaukee, había respaldado expresamente en su plataforma legislativa de 1918 la Conferencia