de Asuntos Exteriores británico del 10 de noviembre de 1918, describe de este modo uno de los métodos de tortura y toma de rehenes practicado por los seguidores del «gentil» Lenin:
"Los bolcheviques han restablecido los métodos bárbaros de tortura. El interrogatorio de los prisioneros se lleva a cabo con frecuencia con un revólver en la cabeza del desgraciado prisionero. «Los bolcheviques han establecido la odiosa práctica de tomar rehenes. Peor aún, han arremetido contra sus oponentes políticos a través de sus familiares mujeres. Cuando recientemente se publicó una larga lista de rehenes en Petrogrado, los bolcheviques apresaron a las esposas de aquellos hombres a los que no pudieron encontrar y las arrojaron a prisión hasta que sus maridos se entregaran».