"Hasta el presente, solo los hombres votan en la mayoría de los estados, y no utilizan la boleta electoral hasta que tienen 21 años de edad. Es lógico suponer que para el uso inteligente de la boleta debe haber una preparación y educación adecuadas. No podemos esperar que la gente vote correctamente a menos que se le eduque
«Si quieres o esperas que los hombres y las mujeres sean buenos y lúcidos votantes a la edad de 21 años, entonces hay que hacer algo crucial con ellos antes de que alcancen esa edad. De los 5 a los 21, es un largo camino. Es el periodo influenciable. Es el momento en el que la gente se prepara para convertirse en buenos socialistas o en buenos opositores del socialismo. Y lo segundo con tanta facilidad como lo primero... "¡Atrápalos de jóvenes! Eso es. ¿Pero cómo? De muchas maneras. Haz que se acerquen a nosotros. Que pierdan el miedo a venir con nosotros. Haz que acudan a un baile y descubran que somos humanos. A veces eso les sorprende. Cuando se dan cuenta de eso, ya están medio ganados. "Educar a la juventud en el socialismo es un asunto de acción "indirecta" más que de acción "directa". Sería el colmo de la insensatez intentar meter a la fuerza a Karl Marx por esas nuevas gargantas jóvenes. Eso ya vendrá con el tiempo. Empieza por algo más fácil, algo menos drástico. Dorar un poco la píldora amarga».
Es posible, de conformidad con esta última sugerencia, que después del desfile de los niños socialistas de la ciudad de Nueva York, el Primero de Mayo de 1913, fueran invitados, según se nos informa en The Call ese mismo día, a un banquete de helado y pastel y a una serie de emocionantes películas cinematográficas sobre las luchas entre la policía y los huelguistas en Lawrence y Little Falls.