"Cualquier Internacional, para ser eficaz en esta crisis, debe contener únicamente aquellos elementos que se sitúen sin reservas sobre la base de la lucha de clases, y su adhesión a este principio no es mera lealtad de labios para afuera... "El Partido Socialista de Estados Unidos, en principio y en su historia pasada, siempre se ha aliado con aquellos elementos de otros países que se mantuvieron fieles a sus principios. Los manifiestos aprobados en la convención nacional de San Luis (1917) y Chicago (1919), así como el Referéndum 'D', de 1919, afirman inequívocamente esta postura.<sup></sup> Estos partidos, los partidos mayoritarios de Rusia, Italia, Suiza, Noruega, Bulgaria y Grecia, y minorías crecientes en todos los países, se están uniendo sobre la base de la convocatoria preliminar, en Moscú, de la Tercera Internacional. Como en el pasado, así en esta crisis extrema, debemos situarnos junto a ellos. "El Partido Socialista de Estados Unidos, por lo tanto, se declara en favor de la Tercera Internacional (de Moscú), no tanto porque apoye los programas y métodos de 'Moscú', sino porque: "(a) 'Moscú' está haciendo algo que ya está desafiando al imperialismo mundial. "(b) 'Moscú' está amenazada por las fuerzas capitalistas combinadas del mundo simplemente por ser proletaria. "(c) Bajo estas circunstancias, cualquier cosa que tengamos que decirle a 'Moscú' después, es el deber de los socialistas respaldarla ahora porque su caída significará la caída de las repúblicas socialistas en Europa, y también la desaparición de las esperanzas socialistas durante muchos años venideros."
Si los «programas y métodos» de Moscú son solo la razón menor para apoyar a Moscú, ¿cuál es la razón principal de este «apoyo»? ¿Qué es lo que está «haciendo»