y programas del Partido Socialista, y que la afiliación de su partido con la Tercera Internacional (de Moscú) era un mero gesto amistoso y sin sentido. Pero estas declaraciones y actos del partido significaban todo, e incluso más de lo que decían, para las bases y los aliados del partido.
Se puso de manifiesto en los testimonios en Albany el 10 de febrero de 1920, que el informe minoritario de la Convención de Emergencia, que decretaba la afiliación a la Internacional de Moscú, había sido adoptado por un voto de referéndum de las bases del partido, con 3.495 votos a favor y 1.449 en contra. La redacción de este informe, reproducido aquí en parte del Labor Year Book 1919-20 de Trachtenberg, página 411, es otro de esos brillantes intentos de camuflaje por los que los socialistas «amarillos» son famosos: