"La razón por la cual los llamados izquierdistas se concentran en las reuniones, presentan mociones para revocar a los delegados y sacan adelante sus mociones, es muy simple. Cualquiera que asista a las reuniones puede comprenderlo fácilmente. A gritos silencian a todo socialista de pensamiento honesto con insultos y agravios. Hacen que sea tan intolerable que el salón de reuniones parece ser, en vez de una reunión socialista, un local frecuentado por alborotadores de todo tipo y descripción. De este modo expulsan a los Camaradas más activos del salón de reuniones, ya que estos Camaradas se sienten asqueados por las tácticas empleadas y abandonan la reunión. Luego alargan la reunión hasta altas horas de la noche hasta que los que se quedan, al no tener oposición, llevan a cabo todas sus acciones destructivas, y a esto lo llaman decisión democrática para los Camaradas de la célula: decidir las directrices por ellos."
Morris Zucker, miembro del ala izquierda, defiende a su facción en una carta publicada en "The Call", Nueva York, 11 de abril de 1919: