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nydus/Jesus the Son of ManPublic
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Andrew

al atardecer, y sin embargo paga al último tanto como al primero, ese hombre está verdaderamente justificado. ¿Acaso no paga de su propio bolsillo y con su propia

“Así abrirá mi Padre la puerta de Su mansión al llamado de los gentiles del mismo modo que al llamado vuestro. Pues Su oído atiende la nueva melodía con el mismo amor que siente por la canción tantas veces escuchada. Y con una bienvenida especial por ser la cuerda más joven de Su corazón”.

Y una vez más le oí decir:

«Recuerda esto: un ladrón es un hombre necesitado, un mentiroso es un hombre con miedo; el cazador que es cazado por el vigilante de tu noche es también cazado por el vigilante de su propia oscuridad.

“Quisiera que los compadecieras a todos.

“Si buscasen vuestra casa, procurad abrir vuestra puerta e invitadles a sentaros a vuestra mesa. Si no los aceptáis, no estaréis libres de lo que hayan cometido”.

Y un día le seguí al mercado de Jerusalén como los demás le seguían. Y nos contó la parábola del hijo pródigo y la parábola del mercader que vendió todas sus posesiones para poder comprar una perla.

Pero mientras Él hablaba, los fariseos trajeron al centro de la multitud a una mujer a quien llamaban ramera. Y confrontaron a Jesús y le dijeron:

«Ella profanó su voto matrimonial, y fue sorprendida en el acto».

Y Él la contempló; y puso Su mano sobre su frente y miró profundamente en sus ojos.

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