infirme para ser Dios, Un Dios demasiado hombre para evocar la adoración. Su misa y su himno, Su sacramento y su rosario, son para su ser aprisionado. Tú eres su yo aún distante, su grito lejano y su pasión.
Mas Maestro, Corazón de cielo, Caballero de nuestro sueño más hermoso,
Aún camináis hoy por este mundo; Ni arcos ni lanzas detendrán vuestros pasos; Camináis a través de todas nuestras flechas.
Nos sonreís desde lo alto,
- Y aunque sois el más joven de todos nosotros
- A todos nos hacéis de padre.
Poeta, Cantautor, Gran Corazón,
- Que nuestro Dios bendiga tu nombre,
- Y el vientre que te llevó, y los pechos que te dieron leche.
Y que Dios nos perdone a todos.