El amor siempre es tímido ante la belleza, mas la belleza será siempre perseguida por el amor.
Luego los años le exigieron hablar en el templo y en los jardines de Galilea.
Y a veces María lo seguía para escuchar Sus palabras y oír el latido de su propio corazón. Pero cuando Él y quienes lo amaban bajaron a Jerusalén, ella no quiso ir.
Porque a nosotros, los del Norte, a menudo se nos burla en las calles de Jerusalén, aun cuando vamos llevando nuestras ofrendas al templo.
Y Mary era demasiado orgullosa para rendirse ante el Sur del País.
Y Jesús visitó otras tierras en el oriente y en el occidente. No sabíamos qué tierras visitó, mas nuestros corazones le siguieron.