Y jugaron juntos.
Y su música golpeó el cielo y la tierra, y un terror se apoderó de todos los seres vivientes.
Escuché el bramido de las bestias y el hambre del bosque. Y escuché el grito de los hombres solos, y el lamento de aquellos que añoran lo que no conocen.
Oí el suspiro de la doncella por su amante, y el anhelo del desventurado cazador por su presa.
Y entonces llegó la paz a su música, y los cielos y la tierra cantaron juntos.
Todo esto vi en mi sueño, y todo esto oí.