un judío de Aragón».
“A consecuencia de lo ocurrido en Madrid, fui derecho a París para consultar al presidente del Consejo francés; vi al hijo de un judío francés, un héroe, un mariscal imperial * * * ”
Si Sidonia viajara hoy en día, encontraría grupos enteros de judíos donde en su época encontraba uno, y los hallaría en puestos encumbrados.
¡Supongase que Disraeli viviera hoy y revisara «Coningsby», incluyendo a los Estados Unidos en la gira de este amo del dinero del mundo! ¡Qué cantidad de nombres judíos podría reunir de los círculos oficiales en Washington y Nueva York; una cantidad tal, en verdad, que hace que el gentil ocasional parezca un extranjero a quien los judíos le han permitido amablemente la entrada!
“La consecuencia de nuestras consultas fue que se debía recurrir a alguna potencia del norte