hacia el control o monopolio de ciertas ramas de la industria que están identificadas con los campos de las finanzas. La regla es que, una vez obtenido el control, todos los intereses no judíos deben ser expulsados.
4 «Los intereses financieros judíos rara vez se han conectado con las industrias», dice la Jewish Encyclopedia, «excepto en lo que respecta a algunas de las piedras y metales preciosos, los Rothschild controlando el mercurio, Barnato Brothers y Werner, Beit & Company los diamantes, y las firmas de Lewisohn Brothers y Guggenheim Sons controlando el cobre, y hasta cierto punto la plata». A esto, por supuesto, se le puede añadir el whisky, la telegrafía sin hilos, los teatros, la prensa europea y parte de la americana, y otros tantos campos. La lista se completará en esta serie de artículos antes de que concluyan.
La Enciclopedia Judía continúa:
“Es, sin embargo, principalmente en la dirección de los empréstitos extranjeros donde ha habido una marcada predominancia de los financieros judíos, debiéndose esto, como se dijo antes, a las relaciones internacionales de las mayores firmas judías.”
A fin de que las insensatas negativas de ciertas partes de la prensa judía puedan ser verificadas, cabe decir que las autoridades judías no niegan declaraciones como las que se hacen sobre el control financiero internacional judío, aunque declaran que no es tan fuerte como solía serlo.
«En años más recientes —dice The Jewish Encyclopedia—, los financieros no judíos han aprendido el mismo método cosmopolita y, en conjunto, el control está ahora más bien en manos menos judías que antes».
Esto es verdad, al menos por lo que a los Estados Unidos respecta. Antes de la guerra,