los investigadores judíos, quienes debían saber todo esto, lo ocultaran virtualmente, y que los demás investigadores lo sacaran a la luz pública. Tampoco carece de importancia que la prensa judía haya suprimido absolutamente estos hechos aun fingiendo dar los resultados de las investigaciones de la Misión Británica.
Se han hecho referencias insultantes al informe del capitán Wright en una publicación judía de alta categoría, debido a que hizo mención de ciertas prácticas que son comunes entre los judíos en Polonia. Cabe decir, sin embargo, que las referencias hechas por el capitán JEWS USE PEACE CONFERENCE TO BIND POLAND 241 Wright son muy moderadas en comparación con el número que aparece en el libro reciente de Arthur Goodhart.
Si el señor Goodhart es judío o no, el presente escritor no puede decirlo ahora. Es miembro del Corpus Christi College de Cambridge. Es «hasta hace poco capitán del Ejército de los Estados Unidos». Fue transferido del ejército por sugerencia del señor Morgenthau, para actuar como abogado de la Misión. Y dice en la página 161:
«Después de cenar, el señor Morgenthau asistió a una reunión de la logia B’nai B’rith, la única sección de esta organización judía en Polonia. No se habían permitido sucursales en Rusia antes de la guerra, ya que era una sociedad secreta y, por lo tanto, ilegal en el Imperio del Zar. El mayor Otto y yo, al no ser miembros, dimos un paseo por la ciudad».
Mr. Goodhart, como abogado de la misión americana, es un testigo excelente respecto a la clase de gente que está llegando en números tan grandes a este país. Pero su sentido de su propia importancia y poder político es el