con la interpretación coherente que Rusia había mantenido desde el principio. Dijo entonces que el tratado era sagrado porque en virtud de él, durante más de 50 años, los ciudadanos de Estados Unidos habían hecho sus > TAFT ONCE TRIED TO RESIST JEWS-AND FAILED 205 • inversiones en Rusia, basándose únicamente en su fe en el honor de los tratados de Estados Unidos y de Rusia. Dijo que si se tratara de un tratado nuevo que se estuviera redactando, el caso sería diferente; entonces consideraría de peso el argumento judío. Pero, dijo, teníamos otros tratados con otros países que no siempre compartían nuestros puntos de vista sobre lo que significaban ciertas secciones de los tratados, pero hemos vivido y trabajado bajo ellos. Puso como ejemplo el tratado italiano en lo que respecta a la extradición de criminales. Deseaba impresionar a los embajadores judíos haciéndoles ver que querían hacer una excepción con su caso, lo cual, por supuesto,
El Presidente dijo entonces que estaría dispuesto a considerar la adopción de medidas si no creyera que al tomarlas pondría en peligro el estatus de que los judíos ya disfrutaban en Rusia. Si se denunciaba este tratado, se pondrían en peligro grandes intereses estadounidenses (aquí el Presidente mencionó ciertos intereses, todos gentiles).
Dijo que le gustaba ver llegar a judíos rusos al país, pero añadió: «cuanto más los dispersemos por el Oeste, más me agrada». Terminó con un ruego dirigido a los embajadores judíos allí presentes para que consideraran la difícil situación en la que la denuncia del tratado podría envolver a los judíos rusos, y concluyó con las palabras: «Así es como me ha impresionado a mí, caballeros. Esa es la