cuales un testigo presencial calculaba el número de víctimas entre 2.500 y 3.000, a pesar de que la cifra máxima aportada por el comité judío local era de 76”. (p. 15.)
Y otra vez:
“Al igual que todos los gobiernos libres del mundo, Polonia se enfrenta al peligro de la propaganda política e internacional a la que ha dado lugar la guerra. El matiz, la invención, la supresión de noticias, la subornación de periódicos por muy diversos métodos y el envenenamiento por influencias secretas de los instrumentos que afectan a la opinión pública, en suma, todos los métodos de la propaganda malévola son una amenaza de la que Polonia es una notable víctima.”
(p. 17).
Por supuesto, toda esta propaganda ha sido judía. Los métodos descritos son típicamente judíos.
Al hablar del número de muertos, el Sr. Morgenthau calcula