inclinarse a favor del judío, pero cuando las generalizadas luchas secretas de ambos poderes se han sus¬ pendido por un momento, se ha descubierto que las finanzas estadounidenses han mantenido su superioridad, aunque solo sea en un grado leve. Los Rothschild fueron los primeros en ser vencidos en suelo estadounidense; la historia de su mano oculta en las finanzas, la política y la diplomacia estadounidenses es volu¬ minosa; ¡pero ni siquiera su finura sirvió contra el valor indiscutible de los Negocios Estadounidenses —no «los negocios estadounidenses» tal como se les conoce ahora que miles de judíos están dispersos por el mundo, presentándose a sí mismos como «hombres de negocios estadounidenses» aunque apenas pueden hablar inglés!—, sino los Negocios Estadounidenses representados por la combinación de la capacidad estadounidense y la conciencia estadounidense. Si la reputación de los negocios estadounidenses ha
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Prefacio
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