la mayor parte de sus secretos? ¿O fue la conciencia, impulsándolo a contarle al mundo los designios de Judá?
No importa; dijo la verdad. Es un hombre que dijo la verdad sin que lo acusaran de «tergiversar» a los judíos.
Edición del 18 de diciembre de 1920.
Taft Once Tried to Resist Jews—and Failed I WILLIAM HOWARD TAFT is an amiable gentle- * * man. There is so much to agree with in the world that he seldom finds it possible to disagree with anything. It is a very comfortable attitude for one to assume, but it doesn’t push the world along. Real harmony is wrung out of discord by laboring against disagreeable facts; it is not achieved by mere pit-pats on the back of untoward conditions.
No hay duda de que si uno se hubiera acercado a William Howard Taft hace un año y le hubiera dicho: «Sr. Taft, sabe usted que hay fuerzas malignas en el mundo a las que se les debería presentar resistencia», él habría respondido: «Desde luego, por supuesto que sí».
Si uno le hubiera dicho: «Sr. Taft, parte de este mal es simplemente una inclinación ignorante, con la cual se puede lidiar mediante varios medios de ilustración, pero otra parte representa una filosofía deliberada que ha reunido en torno a sí una organización definida para la acción», él habría respondido: «Me temo que es verdad».
Y entonces, si alguien le hubiera dicho: «Sr. Taft, debería hacerse partícipe de esto al pueblo, dársele una clave para que pueda abrir los ojos y comprender el significado de ciertas tendencias que lo han desconcertado», él con toda probabilidad habría respondido: «Creo en iluminar la mente del