Estados Unidos indicaron con su per¬ turbación que la verdad en estos artículos hacía imposible ignorarlos. Quizá tantas personas se hayan sentido inclinadas a coincidir con los artículos por la actitud de los propios judíos como por las afirmaciones hechas en ellos. La defensa judía se ha realizado con gran formalidad y ostentación de autoridad, pero sin el efecto esperado. Los judíos de los Estados Unidos, al ver evidentemente que sus propias declaraciones no han surtido efecto, están haciendo un reclutamiento masivo de gentiles con fines de defensa. Al igual que en Rusia, se está empujando a los gentiles a las líneas de fuego.
Por lo tanto, se le hizo una propuesta al señor Taft. Eso fue hace algún tiempo, probablemente alrededor del primero de noviembre.
Ahora bien, según la propia declaración firmada del Sr. Taft el 1 de noviembre, ni siquiera había leído los artículos de The Dearborn Independent, sino que tomaba la palabra de los judíos en cuanto a su carácter y contenido. Y, sin embargo, el 23 de diciembre, encontramos al Sr. Taft en Chicago, en el Hotel La Salle, pronunciando un discurso ante la B'nai B’rith, emitiendo sus afirmaciones con toda la rotundidad de un hombre que
TAFT UNA VEZ INTENTó RESISTIRSE A LOS JUDÍOS, Y FRACASÓ 199
había hecho un profundo estudio de la Cuestión Judía y había llegado por fin a una conclusión madura.
El 1 de noviembre, el Sr. Taft escribió a un judío de Nueva York desaprobando estos artículos por considerarlos «un pronunciamiento necio que, según tengo entendido, ha sido publicado a través de The Dearborn Independent». La expresión «según tengo entendido» equivale en el habla corriente a «según he