CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/The Jungle BookPublic
Página 104 de 200
Table of Contents

The White Seal

bancos submarinos, y a arrancar a la mustela de roca de su agujero entre las algas; a bordear los naufragios que yacían a cien brazas de profundidad y a lanzarse como una bala de rifle por una tronera y salir por otra mientras huían los peces; a bailar sobre la cresta de las olas cuando los relámpagos corrían por todo el cielo, y a saludar cortésmente con una aleta al albatros de cola corta y al rabihorcado mientras volaban a favor del viento; a saltar tres o cuatro pies fuera del agua, como un delfín, con las aletas pegadas al cuerpo y la cola curvada; a dejar en paz a los peces voladores porque todo en ellos son espinas; a desgarrar el lomo de un bacalao a plena velocidad a diez brazas de profundidad; y a no detenerse jamás a mirar un bote o un barco, y muy especialmente una barca de remos. Al cabo de seis meses, lo que Kotick no sabía sobre la pesca en alta mar no valía la pena saberse, y durante todo ese tiempo no puso una sola aleta en tierra firme.

104