Hamlet
¡Vaya, mirad ahora qué cosa tan indigna hacéis de mí! Querríais tocarme; parecería que conocéis mis registros; querríais arrancarme el secreto de mi misterio; querríais sondarme desde mi nota más baja hasta lo más alto de mi tesitura; y hay mucha música, una voz excelente, en este pequeño órgano; sin embargo, no podéis hacerlo hablar. ¡Cielos!, ¿creéis que es más fácil tocarme que a una flauta? Llamadme el instrumento que queráis, aunque podáis irritarme, no podréis tocarme.
Polonius
Mi señor, la reina desea hablar con vos, e inmediatamente.
Hamlet
¿Ves aquella nube que casi tiene la forma de un camello?
Polonius
¡Válgame Dios!, y parece un camello, en verdad.
Hamlet
Me parece que es como una comadreja.