La ruina de Alta Esperanza
Capítulos XCII al XCVII
De acuerdo con Allenby, trazamos un triple plan para unir nuestras fuerzas al otro lado del Jordán, capturar Maán y cortar la línea de Medina en una sola operación. Esto fue demasiado ambicioso y ninguno de los dos cumplió su parte. Así pues, los árabes cambiaron la custodia del apacible ferrocarril de Medina por la mayor carga de sitiar, en Maán, a una fuerza turca tan grande como su propio ejército regular disponible.
Para ayudar en esta labor, Allenby aumentó nuestro transporte, de modo que pudiéramos tener mayor radio de acción y más movilidad. Maán era inexpugnable para nosotros, así que nos concentramos en cortar su ferrocarril del norte y desviar el esfuerzo turco para socorrer a su guarnición desde el lado de Amán.
Evidentemente, tales tácticas no conducían a ninguna decisión: pero en ese momento el avance alemán en Flandes privó a Allenby de sus unidades británicas; y, en consecuencia, de su ventaja sobre los turcos. Nos comunicó que le era imposible atacar.
Un punto muerto, tal como estábamos, durante todo 1918 era una perspectiva intolerable. Ideamos fortalecer al ejército árabe para las operaciones de otoño cerca de Deraa y en el país de los Beni Sakhr. Si esto atraía a una división del enemigo en Palestina, haría posible un ataque auxiliar británico, uno de cuyos fines sería nuestra unión en el valle del bajo Jordán, junto a Jericó. Tras un mes de preparación, este plan fue abandonado debido a su riesgo y a que se presentó otro mejor.