Bir Abbas y mantenerla alejada de la batalla principal. Con este plan, Medina se vería amenazada o atacada por todos los frentes a la vez. Fuera cual fuese el éxito del ataque, la concentración desde tres flancos al menos rompería el avance turco preparado hacia el exterior por el cuarto, y daría a Rabeg y al Hiyaz meridional un respiro para pertrecharse con vistas a una defensa eficaz o un contraataque.
Maulud, que había estado sentado con impaciencia durante nuestra larga y pausada conversación, ya no pudo contenerse y exclamó: «No escribas una historia nuestra. Lo necesario es luchar y luchar y matarlos. Dame una batería de cañones de montaña Schneider y ametralladoras, y yo os acabaré con esto. Hablamos y hablamos y no hacemos nada». Le repliqué con la misma intensidad; y Maulud, un combatiente magnífico que consideraba una batalla ganada como una batalla desperdiciada si no mostraba alguna herida que demostrara su participación en ella,