Se encontraba a solo cien kilómetros al norte de Medina, una amenaza directa a las comunicaciones ferroviarias de Fakhri con Damasco. Desde allí, Abdulla podía mantener su asedio planeado de Medina por el este, contra las caravanas procedentes del golfo Pérsico. Además, estaba cerca de Yenbo, que podía abastecerlo fácilmente allí con municiones y suministros.
La propuesta era evidentemente una inspiración y enviamos a Raja el Khuluwi de inmediato para plantearsela a Abdulla. Tan seguros estábamos de que la adoptaría que instamos a Feisal a alejarse del uadi Yenbo hacia el norte en la primera etapa hacia Wejh, sin esperar respuesta.