El contagio del terror se extendió a lo largo de la línea, y tropas a millas de distancia de cualquier interferencia árabe arrojaron todo lo que tenían, incluso sus fusiles, y emprendieron una carrera frenética hacia la supuesta seguridad en Deraa.
Sin embargo, esta interrupción nos retrasó; pues mal podíamos marchar con un cuerpo regular de camelleros vestidos de caqui por el Haurán de noche sin la caballería local suficiente para responder ante los recelosos aldeanos de que no éramos turcos. Así que a última hora de la tarde nos detuvimos para que Tallal, Nasir y Nuri Shaalan nos alcanzaran.
Esta parada dio tiempo a algunos para examinar el desarrollo de los acontecimientos, y surgieron nuevas dudas sobre la prudencia de cruzar de nuevo el ferrocarril, para situarnos en la peligrosa posición de Sheikh Saad, situada a horcajadas sobre la retirada de las principales fuerzas turcas.
Por fin, cerca de la medianoche, Sabin se presentó donde yo yacía desvelado en medio del ejército sobre mi alfombra. Sugirió que ya habíamos hecho bastante. Allenby nos había nombrado guardianes del Cuarto Ejército. Acabábamos de presenciar su desordenada huida.
Nuestro deber estaba cumplido; y podíamos retirarnos honrosamente a Bosra, a veinte millas de distancia hacia el este, donde los drusos se estaban reuniendo bajo las órdenes de Nesib el Bekri para ayudarnos. Podíamos esperar con ellos a que los británicos tomaran Deraa, y a nuestra recompensa, en el victorioso final de la campaña.
This attitude passed me by, since, if we withdrew to Jebel Druse, we ended our active service before the game was won, leaving the last brunt on Allenby. I was very jealous for the Arab honour, in whose service I would go forward at all costs. They had joined the war to win freedom, and the