Me pareció que estos seis hombres mil eran todo lo que quedaba del Cuarto Ejército, de Deraa, y del Séptimo Ejército, que había estado disputando el avance de Barrow. Con su destrucción terminaría nuestro propósito aquí.
Sin embargo, hasta que lo supiéramos, debíamos retener Sheikh Saad. Así que a la columna más grande, la de los cuatro mil, la dejaríamos pasar, uniéndole únicamente a Jalid y a sus rualla, con algunos campesinos del norte, para hostigar sus flancos y su retaguardia.