La verdad era que su poderío combatiente le importaba un bledo, y no nos consideraba parte de su fuerza táctica. Nuestro propósito, para él, era moral, psicológico, diatético; mantener la atención del mando enemigo fija en el frente de Transjordania. En mi calidad de inglés compartía este punto de vista, pero en mi faceta árabe tanto la agitación como la batalla me parecían igualmente importantes, la una para servir al éxito conjunto, la otra para cimentar la dignidad propia de los árabes, sin la cual la victoria no sería saludable.
Así que, sin dudarlo, dejamos a un lado el plan Young y nos pusimos a elaborar el nuestro. Llegar a Deraa desde Aba el Lissan llevaría quince días; el corte de los tres ferrocarriles y la retirada para reorganizarse en el desierto, otra semana. Nuestros incursores debían cargar con su intendencia para tres semanas. La imagen de lo que esto significaba estaba en mi cabeza —llevábamos haciéndolo dos años— y por eso enseguida le di a Dawnay mi cálculo de que nuestros dos mil camellos, en un solo viaje, sin depósitos avanzados ni columnas de suministro suplementarias, bastarían para quinientos infantes de marina regulares montados, la batería de cañones de montaña franceses de tiro rápido del .65, ametralladoras proporcionales, dos coches blindados, zapadores, exploradores en camello y dos aeroplanos hasta que hubiéramos cumplido nuestra misión. Esto parecía una interpretación generosa de los tres hombres y un muchacho de Allenby. Se lo dijimos a Bartholomew y recibimos la bendición del C.G.Q.
Young y Joyce no se alegraron mucho cuando volví para decirles que el gran plan cronológico había sido hecho pedazos. No taché sus planes de excesivamente ambiciosos y tardíos: eché la carga del cambio sobre la recuperación de Allenby. Mi nueva propuesta —para la cual había comprometido de antemano su actuación— consistía en un engranaje complejo, durante el ajetreado mes y medio siguiente, de una incursión de «hostigamiento» del Cuerpo de Camellos Británico y de la incursión principal para sorprender a los turcos en Deraa.