Codal
nydus/Seven Pillars of WisdomPublic
Página 420 de 1034
Table of Contents

XLVIII

Auda rio más fuerte y durante más tiempo que nadie, pues le encantaba ser el blanco de las bromas; y la fatuidad de mi épica le había demostrado su propia e indiscutible maestría en la acción descriptiva. Abrazó a Mohammed y confesó la invención del collar. En agradecimiento, Mohammed invitó al campamento a desayunar con él al día siguiente, en su recuperada tienda, una hora antes de que partiéramos hacia el ataque por sorpresa a Ácaba. ¡Comeríamos una cría de camello lactante hervida en leche agria por sus mujeres: cocineras famosas, y un plato legendario!

Después nos sentamos junto a la pared de la mansión de Nuri, y vimos a las mujeres desmontar la gran tienda, más grande que la de Auda, de ocho vanos y veinticuatro postes en total, más larga, más ancha y más alta que cualquier otra en la tribu, y nueva, como el resto de las pertenencias de Mohammed.

Los Abu Tayi estaban reorganizando su campamento, por seguridad cuando sus combatientes marcharan. Durante toda la tarde llegaban tiendas que eran levantadas cerca de nosotros.

La tela oblonga se extendía plana sobre el suelo; las cuerdas de los extremos, de los costados, junto a los refuerzos de los postes, se tensaban y se ataban a las estacas. Luego, la dueña de la casa introducía los postes ligeros uno por uno, bajo la tela, y la alzaba con ellos como palanca, hasta que todo quedaba en su sitio, montada sin ayuda por la única y débil mujer, por fuerte que soplara el viento.

Si llovía, se acercaba una hilera de postes por la base, inclinando así oblicuamente la lona del techo hacia la lluvia y haciéndola razonablemente impermeable.

En verano, la tienda árabe era menos calurosa que nuestras tiendas de lona, ya que el calor del sol no quedaba absorbido en este tejido suelto de pelo y lana, con sus espacios de aire y corrientes entre los hilos.

420