El árabe respetaba un poco la fuerza: respetaba más la astucia, y a menudo la poseía en grado envidiable; pero, por encima de todo, respetaba la sincera franqueza de expresión, casi la única arma que Dios había excluido de su arsenal.
El turco era de todo un poco según la ocasión, y así se granjeaba la simpatía de los árabes durante el tiempo en que no se le temía como colectivo. Mucho residía en esta distinción entre lo colectivo y lo personal.
Había ingleses a quienes, individualmente, los árabes preferían antes que a cualquier turco o extranjero; pero, basándose en esto, generalizar y llamar a los árabes proingleses habría sido una insensatez. Cada forastero se hacía su propia y humilde cama entre ellos.
Nos levantamos temprano, con la intención de hacer el largo trayecto hasta Ammari antes de la puesta de sol. Cruzamos cordillera tras cordillera alfombrada de pedernales tostados por el sol, cubiertos de una plantita de azafrán tan brillante y tupida que todo el paisaje parecía de oro. Safra el Jesha, la llamaban los Sukhur. Los valles apenas tenían unas pulgadas de profundidad, con sus lechos granulados como cuero de marruecos, en una intrincada malla curva, por innumerables arroyuelos de agua tras la última lluvia. El lomo de cada curva era un pecho gris de arena endurecida con barro, a veces reluciente de cristales de sal y a veces áspero por el matorral saliente de ramitas semienterradas que lo había provocado. Estos remates de valles que desembocaban en Sirhan eran siempre ricos en pastos. Cuando había agua en sus hondonadas, las tribus se congregaban y las poblaban de aldeas de tiendas. Los Beni Sakhr que nos acompañaban habían acampado así; y, mientras cruzábamos las monótonas colinas, señalaban primero una hondonada indistinta con hogueras y zanjas de desagüe rectas, y luego otra, diciendo: «Allí estaba mi tienda y allí yacía Hamdan el Saih. Mira las piedras secas para mi lecho, y el de Tarfa junto a él. Dios se apiade de ella, murió el año del samh, en los Snainirat, a causa de una víbora del desierto».